MOTIVACIONES

La idea de crear una fundación que proteja la tierra surge de una experiencia personal de los impulsores de este proyecto, habitantes del campo uruguayo y testigos directos del modelo depredador. Inicia con la idea de proteger un campo familiar, vendiéndolo a una fundación que se comprometa a restaurar la tierra (que fue sembrada durante años con el modelo extractivista). 
Desde ese impulso inicial es que se comprende la necesidad de dejar establecido un modelo que, en los tiempos que nos urgen como humanidad, permita recuperar y dejar a salvo superficies crecientes del planeta para que puedan ser habitadas por nuestros descendientes y donde puedan cultivar alimentos seguros, tener agua disponible, etc
Hoy en día la densidad poblacional de las áreas habitables del planeta es de tan solo 0.8 habitantes por hectárea. Eso significa que hay mucha tierra disponible para ser habitada y vivir en abundancia, contrariamente a lo que nos han querido hacer creer (que no hay lugar ni recursos suficientes para todos). Somos un planeta abundante, podemos vivir bien todos y en armonía con el medio ambiente sin necesidad de competir o luchar por recursos falsamente escasos.  
Los seres humanos han cargado desde hace siglos con este falso mandato de la escasez, interiorizando un miedo infundado que les ha llevado a vivir en una constante tensión-agresión- violencia. La mayor parte de los seres humanos (con mayor énfasis en los modos de vida urbanos) ha tenido o tiene miedo de perder su vivienda, de no tener un techo o de ser desalojados de los lugares donde habitan. Y una gran parte ha sufrido la violencia de ser desalojados o expulsados de su hogar efectivamente. Esto contrasta poderosamente con la cantidad de tierra disponible por habitante en el planeta (si le diéramos un uso adecuado).
Si bien es cierto que los modelos agroecológicos de producción vienen en aumento, así como la conciencia ambiental de los consumidores, las grandes corporaciones hacen difícil la tarea de sanar la tierra por el uso abusivo que hacen de ella y por la acaparación creciente de áreas habitables que se van transformando en desiertos tóxicos o basurales, impactando en el recurso básico para la vida que es el agua.
Si bien se han desarrollado sostenidamente algunos movimientos sociales que buscan la ocupación de tierras, como forma de auto-restitución de lo que consideran se les ha quitado, los mismos no consiguen transformaciones estructurales profundas y perdurables por estar posicionados desde el conflicto y el enfrentamiento constante.
Apelamos entonces a una forma valida dentro del sistema jurídico legal internacional que nos permita llegar a resultados similares excluyendo el componente de conflicto, apelando a jugar con las mismas herramientas del sistema capitalista, pero con fines diametralmente opuestos.
Nuestra consigna es que muchas personas aportando muy poco pueden hacer grandes cosas. Un ejemplo inspirador para nosotros fue la maravillosa noticia de que un grupo enorme de personas conscientes (22 mil personas para ser más exactos) en diciembre de 2019 reunieron fondos para comprar un zoológico en Francia con la finalidad de liberar a sus animales. Efectivamente, la Ong encargada de la recolección de fondos pudo reunir 650 mil euros en solo 5 días y cumplió así un objetivo histórico sin precedentes. Esa noticia nos llegó cuando estábamos delineando los primeros intentos de este amado proyecto de transformación relativo al uso de la tierra. ¡Inspirador! 
Entonces nos dimos cuenta de que muchas personas podían también aportar algo para salvar la tierra, por amor a la vida, nada más ni nada menos. Asi fue que fuimos dando los primeros pasos, conversando con amigos, armando y desarmando borradores, pidiendo asesoramiento jurídico, soñando y trabajando activamente para lograrlo. En eso estamos y seguimos. Hacia allí nos dirigimos. Te contamos como …
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